Errores comunes al importar mercadería (y cómo evitarlos)
Importar mercadería: una operación con más variables de las que parece
Importar mercadería a Uruguay no es solo comprar en el exterior y esperar que llegue.
Es una operación regulada, con impuestos, requisitos documentales y controles aduaneros que, si no se gestionan correctamente, pueden generar costos altos y demoras innecesarias.
A continuación, repasamos los errores más comunes al importar mercadería y cómo evitarlos.
1. No consultar antes de hacer la compra
Uno de los errores más frecuentes es comprar primero y consultar después.
Muchas personas asumen que:
la mercadería puede ingresar sin problemas
los impuestos serán bajos. Conocé cuáles impuestos pagar al momento de importar acá.
el trámite será automático
👉 En la práctica, esto suele derivar en costos inesperados o mercadería retenida.
Cómo evitarlo:
Consultar antes de comprar permite saber si la mercadería es importable, qué impuestos paga y si requiere permisos especiales. Podés conocer cuándo es necesario contratar a un despachante de aduana en este artículo.
2. Superar el valor permitido por las franquicias
Cuando una compra supera el valor permitido por la franquicia ya no puede ingresar bajo régimen simplificado.
Esto implica:
despacho aduanero formal
impuestos más elevados
honorarios profesionales
mayores gastos locales
Cómo evitarlo:
Evaluar previamente el costo total y decidir si la operación sigue siendo conveniente. Conocé características de las franquicias para el 2026 en este artículo.
3. Declarar incorrectamente el valor de la mercadería
Declarar valores incorrectos, incompletos o inconsistentes con la factura es un error grave.
Puede generar:
observaciones
multas
ajustes de valor
demoras en la liberación
Cómo evitarlo:
Presentar documentación clara y coherente, y declarar siempre el valor real de la operación.
4. Clasificar mal la mercadería
La clasificación arancelaria determina:
impuestos a pagar
requisitos y certificados
posibles restricciones
Una clasificación incorrecta suele traducirse en pagos innecesarios o sanciones.
Cómo evitarlo:
La clasificación debe ser realizada por un despachante de aduana, que conozca la normativa vigente.
5. No considerar el origen de la mercadería
El origen influye directamente en los impuestos.
Existen acuerdos comerciales que permiten reducciones arancelarias, pero solo si se cumplen ciertas condiciones y se presenta la documentación correspondiente.
Cómo evitarlo:
Analizar el origen y evaluar si corresponde tramitar un certificado de origen.
6. Subestimar los tiempos y costos locales
Muchas veces se considera solo el precio de compra y el flete internacional, pero se dejan de lado:
almacenaje
gastos portuarios o aeroportuarios
inspecciones
demoras por canal naranja o rojo
Cómo evitarlo:
Contemplar todos los costos asociados desde el inicio.
7. Creer que “es solo un trámite”
La importación es una declaración jurada ante la Aduana. Un error, aunque sea involuntario, puede generar consecuencias económicas importantes.
Cómo evitarlo:
Asesorarse y planificar la operación con información completa.
Conclusión: prevenir siempre es más barato
La mayoría de los problemas al importar se pueden evitar con una consulta previa.
Corregir errores una vez que la mercadería llegó al país suele ser más costoso y complejo. No hay peor gestión de la que no se hace, contactanos que te ayudamos a evitar errores, costos innecesarios y demoras